Gabi es el primer robot humanoide que completó un ritual de iniciación budista en Corea del Sur, marcando un hito en la integración de la tecnología con la tradición religiosa.
En el templo Jogyesa, ubicado en el centro de Seúl, una ceremonia budista rompió con la tradición al incluir a Gabi, un robot de 130 centímetros vestido con túnicas monásticas. Durante el rito, Gabi se unió a los novicios humanos, juntó las palmas en señal de oración y se inclinó ante la asamblea de monjes y fieles.
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La Orden Jogye y el budismo zen
La ceremonia fue organizada por la Orden Jogye, representante del budismo zen coreano, una rama del mahāyāna que enfatiza la meditación y la contemplación. Esta tradición, con más de 2,500 años de historia, agrupa diversas escuelas y prácticas en Asia oriental.
Adaptando preceptos budistas para un robot
Gabi, cuyo nombre simboliza la misericordia y compasión budista, es un modelo G1 de Unitree Robotics con un costo inicial de 13,500 dólares. Durante la ceremonia sugye, el robot respondió afirmativamente al compromiso de seguir las enseñanzas de Buda.
Los cinco preceptos budistas se adaptaron para Gabi, incluyendo respetar la vida, no dañar otros robots u objetos, escuchar y respetar a los humanos, actuar sin engaños y ahorrar energía para evitar la sobrecarga. Esta última regla abrió un debate filosófico sobre el equivalente a la abstinencia de intoxicantes en robots.
El Venerable Seong Won explicó que usaron inteligencia artificial como ChatGPT y Gemini para diseñar estos preceptos, pero consideró que las respuestas no captaban el sentido profundo de las normas budistas.
Modificaciones en la ceremonia
En lugar del tradicional contacto con incienso encendido, Gabi recibió una pegatina conmemorativa y un collar de meditación de 108 cuentas. También obtuvo un certificado oficial con su fecha de fabricación: 3 de marzo de 2026.
El budismo surcoreano y los jóvenes
La iniciativa de incluir a Gabi busca atraer a las nuevas generaciones ante el descenso en la identificación con el budismo, que pasó del 23% en 2005 al 16% en la actualidad, y apenas un 8% entre jóvenes de 20 a 29 años.
La Orden Jogye ha implementado campañas digitales, aplicaciones de meditación y eventos en redes sociales para renovar su imagen y conectar con el público joven. Su presidente, el Venerable Jinwoo, expresó su intención de integrar la inteligencia artificial para guiar hacia la paz mental y la iluminación.
Sin embargo, los monjes aclaran que Gabi no busca alcanzar la iluminación ni equipararse a los humanos, sino que su presencia pretende motivar a los jóvenes a visitar los templos y explorar el budismo.
Robots en rituales religiosos: un fenómeno creciente
La participación de robots en ceremonias religiosas no es nueva. En 2017, el robot Pepper ofició funerales budistas en Japón, y en India se presentó un brazo robótico para realizar el aarti, un ritual hindú.
El investigador Martien Halvorson-Taylor señala que los robots plantean preguntas antiguas sobre la religión: si lo importante es la creencia o la acción. En muchas tradiciones, cómo se practica la fe tiene más peso que el motivo.
Próxima aparición de Gabi
Gabi participará en el desfile anual de las Linternas de Loto el 24 de mayo, un festival que celebra el nacimiento de Buda y es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Estará acompañado por otros tres robots budistas: Seokja, Mohee y Nisa.








