El caso de los gerentes dando pastelazos a los empleados ha generado indignación en España.
Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron cómo los encargados de varios call centers castigaban a sus trabajadores lanzándoles tartas en la cara cada vez que cometían errores durante su jornada laboral.
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La Inspección de Trabajo y la Policía Nacional confirmaron la desarticulación de una red de centros de llamadas en Madrid y Fuenlabrada, donde se detuvo a siete personas —cuatro hombres y tres mujeres— acusadas de explotación laboral y abuso hacia empleados en condiciones precarias.
Explotación y abusos en los call centers
Las autoridades intervinieron 15 centros de llamadas en los que se detectaron prácticas ilegales y humillantes. Los trabajadores eran sometidos a jornadas que excedían los límites legales, sin días de descanso, vacaciones ni acceso a servicios médicos.
Entre los hallazgos más graves se identificó que:
- 48 empleados trabajaban bajo condiciones abusivas.
- 31 eran migrantes en situación irregular.
- 16 no estaban registrados en la Seguridad Social, lo que les impedía acceder a prestaciones sociales.
Los gerentes dando pastelazos a los empleados utilizaban un sistema de ranking diario para medir el desempeño. Quien ocupaba el último lugar recibía el castigo frente a sus compañeros, una práctica que se volvió símbolo del abuso y la humillación dentro de estos centros.
🚔Actuación de la ITSS y @policia en 15 call centers de Madrid y Fuenlabrada.
— ITSS – Inspeccion de Trabajo y Seguridad Social (@ITSS_INSPECCION) April 9, 2026
🚨Hay siete detenidos por explotación laboral. Imponían castigos a los trabajadores como lanzar tartas a la cara en presencia de sus compañeros.
🔗Lee toda la noticia https://t.co/snbjvHVGru pic.twitter.com/xyVga246Kd
Autoridades llaman a denunciar
Las investigaciones revelaron que estos call centers no realizaban actividades comerciales legítimas, sino que se dedicaban a estafar a particulares mediante llamadas engañosas. Los operadores eran presionados para cumplir metas de ventas y evitar los castigos.
El caso de los gerentes dando pastelazos a los empleados expone la urgencia de reforzar la protección laboral y garantizar condiciones dignas para todos los trabajadores, especialmente los más vulnerables.
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