
La vejiga cumple un papel clave en el sistema urinario, ya que almacena la orina antes de su eliminación. Sin embargo, ciertos hábitos diarios pueden favorecer la aparición de problemas urinarios si no se toman medidas preventivas a tiempo.
Uno de los factores más importantes para cuidar la salud de la vejiga es mantener una adecuada hidratación. Beber suficiente agua ayuda a diluir la orina y a reducir el riesgo de infecciones y de irritación en las vías urinarias.
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La alimentación también influye de manera directa. El consumo excesivo de cafeína, alcohol, refrescos y alimentos muy irritantes puede afectar la vejiga y provocar molestias, urgencia urinaria o inflamación.
Otro aspecto clave es no retener la orina por periodos prolongados. Ignorar las ganas de ir al baño debilita la vejiga con el tiempo y aumenta el riesgo de infecciones urinarias y otros trastornos.
Además, mantener un peso saludable y realizar actividad física contribuye a fortalecer los músculos del piso pélvico, lo que ayuda a prevenir problemas como la incontinencia urinaria.
Especialistas en salud y ciencia recomiendan adoptar hábitos saludables y acudir al médico ante síntomas persistentes. La prevención es fundamental para conservar una vejiga sana y una mejor calidad de vida.
