Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo preliminar para poner fin al conflicto en Oriente Medio, aunque aún falta negociar una tregua definitiva y resolver asuntos clave.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump4, anunció que ambos países firmaron un pacto provisional que extendería el alto el fuego por 60 días y permitiría la reapertura del estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán desde febrero tras ataques de EU e Israel.
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Los negociadores abordarán temas complejos, como el futuro del programa nuclear iraní, en la siguiente fase de las conversaciones dentro de ese plazo. Sin embargo, asuntos como el apoyo iraní a grupos armados regionales y su programa de misiles no están incluidos en la agenda actual.
Impacto económico y condiciones del acuerdo
El acuerdo contempla un paquete significativo de alivio de sanciones para Irán, incluyendo el levantamiento de restricciones, descongelamiento de activos y la creación de un fondo de reconstrucción de 300,000 millones de dólares financiado por países del golfo Pérsico con presencia militar estadounidense.
Funcionarios estadounidenses indicaron que Irán deberá renunciar a fabricar armas nucleares y cesar el apoyo a milicias como Hezbolá para acceder a estos beneficios. Por su parte, autoridades iraníes sostienen que no han cedido en su negativa a desarrollar armas nucleares, aunque aceptan retomar negociaciones sobre el enriquecimiento de uranio.
Reconstrucción de confianza y desafíos en la región
Aunque el bloqueo del estrecho de Ormuz podría levantarse, los transportistas marítimos advierten que la normalización del tráfico tomará semanas hasta confirmar la seguridad del paso. El director ejecutivo de Mitsui O.S.K. Lines señaló que la confianza se recuperará en un plazo aproximado de dos a cuatro semanas.
Irán propuso mantener el control conjunto del estrecho con Omán, mientras Estados Unidos exige que permanezca abierto sin peaje durante el periodo de 60 días y espera que esta condición se mantenga en un acuerdo definitivo.
Situación en Líbano y postura de Israel
El conflicto entre Israel y la milicia Hezbolá, aliada de Irán, sigue siendo un punto crítico. Irán exige el cese total de hostilidades, pero el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que mantendrá fuerzas en el sur de Líbano y se reserva el derecho a responder a ataques.
Israel no participa directamente en las negociaciones de paz con Irán, y la retirada israelí de Líbano no es una condición del acuerdo, según representantes estadounidenses.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchi, pidió el fin inmediato de los ataques israelíes en la región.








