El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) atraviesa una fragmentación interna en sus facciones regionales tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
A casi cuatro meses del operativo federal que abatió a El Mencho, el CJNG mantiene divisiones territoriales bien definidas que han evitado un aumento desmedido de la violencia, explicó Harfuch durante la conferencia matutina en Palacio Nacional.
Te puede interesar: Salarios de maestros: 4 de cada 10 no superaron inflación en 26 años
El funcionario comparó esta dinámica con la observada en el pasado en el cártel de Sinaloa, donde líderes regionales con territorios marcados permiten cierto control interno. “Sí hay facciones de este cártel como ocurrió en el pasado con el cártel de Sinaloa”, detalló.
Seguimiento a líderes y órdenes de aprehensión
Las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina continúan con el seguimiento y detención de mandos regionales del CJNG, varios con órdenes de aprehensión vigentes, algunas con fines de extradición, señaló Harfuch.
Disolución de alianza con facción del cártel de Sinaloa
Tras la muerte de El Mencho, se perdió la alianza que el CJNG mantenía con una facción específica del cártel de Sinaloa, conocida como “Los Chapitos”. El vínculo directo era con el líder principal, indicó el secretario.
Esta relación se limitaba a apoyo financiero y refuerzos de personal en el sur de Sinaloa. “En algún momento hubo algún tipo de financiamiento o de refuerzos de personal por el sur de Sinaloa, nada más”, precisó.
Hasta ahora, el Gobierno Federal no ha detectado indicios de que esta colaboración continúe.
Disputa interna y liderazgo regional
Juan Carlos Valencia González, conocido como R3 e hijastro de El Mencho, figura como uno de los líderes regionales más fuertes en la disputa por el control del CJNG, según Harfuch.
Situación del cártel de Sinaloa y operativos recientes
El cártel de Sinaloa se mantiene como una de las organizaciones más consolidadas, pero las acciones gubernamentales han reducido su capacidad operativa en su zona principal de influencia.
Desde el inicio de la administración actual, se han asegurado más de 6 mil armas y detenido a más de 2 mil 500 personas por delitos de alto impacto en Sinaloa, lo que ha afectado a diversas facciones del cártel, explicó el secretario.
La dinámica de detenciones ha cambiado, pasando de concentrarse en una facción específica de “Los Chapitos” a involucrar a otras células dentro del cártel.
Bandas locales y uso del nombre de grandes cárteles
Existen células locales pequeñas que operan de forma autónoma y utilizan el nombre de grandes organizaciones criminales para intimidar, aunque no siempre tienen relación directa con ellas, advirtió Harfuch.
El secretario evitó dar cifras sobre el número total de bandas y cárteles bajo este esquema y anunció que presentará un análisis detallado por entidad federativa tras un estudio exhaustivo.








