
La economía mexicana cerró 2025 con señales de recuperación tras un avance del Producto Interno Bruto (PIB) que superó previsiones oficiales. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó crecimiento de 0.9% en el cuarto trimestre, cifra superior a la estimada previamente.
Este aumento refleja un desempeño robusto en los sectores industrial y de servicios, que mantuvieron un ritmo similar de expansión. Ambos segmentos generaron dinamismo frente a las presiones que enfrenta la economía.
Al mismo tiempo, las actividades primarias como agricultura y pesca mostraron contracción, aunque menor a lo proyectado inicialmente. Este escenario mixto marca un patrón de recuperación incompleta.
En términos interanuales, la economía mexicana avanzó 1.8% en el último trimestre de 2025 con respecto al mismo periodo de 2024, también por encima de estimaciones previas.
Durante todo 2025, el crecimiento anual quedó en 0.8%, superando ligeramente el cálculo previo del INEGI. Esta cifra representa un avance modesto tras varias etapas de desaceleración.
Expertos económicos coinciden en que este aumento, aunque positivo, sigue siendo bajo frente a la necesidad de crecimiento sostenido que genere empleos formales y eleve el ingreso per cápita de manera significativa.
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Economía mexicana, impulsada por las manufacturas
El sector manufacturero destacó por su aporte, apoyado por la demanda externa y la integración de México en cadenas globales de producción. Sin embargo, el ritmo de expansión aún no refleja plenamente el potencial productivo del país.
Las exportaciones hacia Estados Unidos alcanzaron cifras récord en 2025, consolidando a México como un socio clave del comercio norteamericano. Este contexto fortalece la actividad exportadora y contribuye a la estabilidad macroeconómica.
A pesar de este panorama, la economía mexicana enfrenta incertidumbre por tensiones comerciales y revisiones del tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), lo que podría influir en el rumbo productivo y de inversión.
Además, algunos indicadores empresariales recientes muestran presiones en el consumo interno, lo que puede limitar el crecimiento si no se consolidan políticas de impulso al gasto y la inversión privada.
Analistas advierten que mantener un crecimiento sólido dependerá de políticas públicas que fomenten competitividad, apertura comercial y apoyo a sectores estratégicos, como el tecnológico y el industrial avanzado.
En conclusión, la economía mexicana muestra señales claras de recuperación con avances trimestrales y anuales que superan expectativas. Sin embargo, su crecimiento se mantiene moderado y sujeto a riesgos externos e internos que requieren atención para consolidar una senda de expansión más vigorosa.
