
Contreras detalló que han logrado “grandes avances” en las indagaciones, por lo que “cada vez se acercan más a la verdad”. Asimismo, el abogado del PC afirmó que la investigación sigue en curso tras el hallazgo en México de varios informes médicos oficiales, que determinaron que el cáncer que padecía Pablo Neruda no era terminal.
A ello se suman testimonios puntuales, como los del ex chofer y asistente personal del poeta, quienes plantean -e insisten- en la hipótesis del asesinato, cuyos perpetradores habrían sido agentes de la dictadura cívico-militar que asaltó el poder el 11 de septiembre de 1973.
El abogado Contreras contó además que durante la investigación, se ha determinado que durante la dictadura, en Chile operaban laboratorios clandestinos que fabricaban la toxina butulínica, utilizada por la Fuerza Armada chilena, y que fue hallada en el cuerpo del poeta. Por ello, insistió en que en este caso, se debe “hacer justicia”, sobre todo por ser Neruda una de las figuras chilenas más relevantes a nivel mundial.
Source: El Ciudadano

