
El presidente de Donald Trump recomendó a la líder opositora venezolana María Corina Machado no regresar por el momento a Venezuela, durante una reunión privada celebrada hace una semana en la Casa Blanca. El encuentro, que duró casi dos horas, fue revelado por el diario The New York Times y contó con la presencia del secretario de Estado Marco Rubio.
De acuerdo con fuentes citadas por el periódico, el mandatario estadounidense advirtió que la situación política en Venezuela sigue siendo volátil, por lo que sugirió a la dirigente opositora posponer su retorno por razones de seguridad.
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Pese a la recomendación de Trump, Machado reiteró su intención de volver a Venezuela, aunque evitó precisar una fecha para su retorno. La dirigente realizó estas declaraciones desde Santiago de Chile, donde asistió a la investidura del presidente chileno José Antonio Kast.
La líder opositora mantiene que el país podría celebrar elecciones en menos de un año, una postura que contrasta con la visión de Washington.
Según el reporte del diario estadounidense, Estados Unidos estaría negociando con el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez un calendario electoral más largo. Fuentes cercanas al Ejecutivo venezolano señalan que los comicios podrían celebrarse en la segunda mitad de 2027.
Mientras tanto, Rubio ha advertido a Caracas que Venezuela debe contar con un líder elegido democráticamente antes de que termine el segundo mandato de Trump en enero de 2029.
Aunque Machado ha buscado acercarse al mandatario estadounidense —incluso llegó a entregarle simbólicamente su Premio Nobel de la Paz— la relación con la Casa Blanca no se ha normalizado completamente.
De acuerdo con el reporte, parte del entorno de Trump cuestiona que la dirigente rechace cualquier negociación con el chavismo, lo que ha llevado a Washington a explorar vínculos con otros sectores de la oposición venezolana.
Un ejemplo fue la invitación al opositor centrista Enrique Márquez al discurso del Estado de la Unión, mientras que Machado no recibió una invitación directa del presidente.
A pesar de las tensiones, Trump sigue aprovechando la popularidad de Machado entre la diáspora venezolana en Florida. El pasado 7 de marzo, el presidente estadounidense la llamó por teléfono durante una cena con políticos republicanos en su club de golf de Doral, Florida, cerca de Miami, y puso la conversación en altavoz ante los asistentes.
El episodio evidencia que, aunque existen diferencias estratégicas, la figura de Machado continúa siendo relevante en la política regional y en el debate sobre la transición democrática en Venezuela.
