La peste no es solo una enfermedad histórica; sigue presente y puede ser mortal si no se detecta a tiempo.
Paul Gaylord experimentó síntomas similares a una gripe tras ser mordido por su gata enferma. Inicialmente, los médicos diagnosticaron una infección por arañazo de gato y le recetaron antibióticos. Sin embargo, su condición empeoró hasta caer en coma. Finalmente, se confirmó que había contraído peste, una enfermedad que asociamos con la Edad Media, pero que todavía existe, incluso en Estados Unidos.
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Formas y transmisión de la peste
La peste es causada por la bacteria Yersinia pestis, que puede ingresar al cuerpo humano por distintas vías y multiplicarse rápidamente, dañando tejidos y provocando hemorragias. Sin tratamiento, la mortalidad es casi del 100%.
Existen tres formas principales:
- Peste bubónica: la más común, transmitida por pulgas que pican roedores infectados y luego a humanos. La bacteria se multiplica en los ganglios linfáticos, causando inflamación dolorosa.
- Peste septicémica: ocurre cuando la bacteria entra directamente al torrente sanguíneo, provocando una infección generalizada.
- Peste neumónica: la forma más contagiosa, que afecta los pulmones y puede transmitirse de persona a persona mediante aerosoles.
Presencia actual y legado histórico
Según el Instituto Robert Koch, se reportan hasta 3,000 casos anuales en el mundo. Las zonas más afectadas son la República Democrática del Congo, Uganda y Madagascar, donde en 2017 hubo un brote importante. También se registran casos esporádicos en el oeste de Estados Unidos.
En contraste, la peste causó una pandemia devastadora en la Edad Media, con cerca de 25 millones de muertes entre 1347 y 1353, eliminando casi el 60% de la población europea. Sin embargo, la bacteria Yersinia pestis infectaba humanos desde hace más de 5,500 años, según hallazgos arqueológicos.
¿Por qué desapareció la peste en Europa?
Desde 1945 no se han registrado casos en Europa, siendo la isla francesa de Córcega el último foco. Holger Scholz, director del Laboratorio Nacional de Referencia para Yersinia pestis en el Instituto Robert Koch, explica que la ausencia de convivencia cercana entre humanos y roedores infectados en viviendas europeas es la principal razón.
Importancia del diagnóstico y tratamiento oportuno
El diagnóstico rápido es crucial para salvar vidas. Scholz destaca que en brotes actuales, los primeros pacientes suelen morir porque no se detecta la enfermedad a tiempo. Aunque existen antibióticos efectivos, la falta de sospecha clínica retrasa el tratamiento.
El equipo del Instituto Robert Koch colabora con instituciones en zonas endémicas, como Madagascar, para fortalecer la capacidad diagnóstica y mejorar la respuesta ante la peste.








