La retención de líquidos es una condición común que provoca hinchazón y sensación de pesadez en distintas partes del cuerpo. Aunque suele relacionarse con la alimentación, también puede estar influida por factores hormonales, de estilo de vida y de salud general.
Uno de los principales motivos por los que el cuerpo retiene líquidos es el consumo excesivo de sal, ya que el sodio altera el equilibrio de líquidos en el organismo. Asimismo, pasar muchas horas sentado o de pie dificulta la circulación y favorece la acumulación en piernas y tobillos.
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Los cambios hormonales, especialmente durante el ciclo menstrual o el embarazo, también pueden causar retención de líquidos. A esto se suman el estrés, la falta de sueño y una hidratación inadecuada, que paradójicamente lleva al cuerpo a conservar más agua.
Algunas condiciones médicas, como problemas renales, hepáticos o circulatorios, pueden estar asociadas a una mayor retención. Por ello, cuando la hinchazón es persistente o dolorosa, es importante consultar a un profesional de la salud.
Para deshacerte del exceso de líquidos y verte mejor, se recomienda aumentar el consumo de agua, reducir la sal, incluir alimentos ricos en potasio y mantener una dieta equilibrada. Frutas como el plátano, la papaya y el melón pueden ayudar a regular los líquidos.

Además, realizar actividad física, elevar las piernas y evitar ropa muy ajustada favorece la circulación y disminuye la hinchazón. Adoptar estos hábitos no solo ayuda a mejorar la apariencia, sino también a fortalecer la salud integral del cuerpo.
