Estados Unidos colocó a México entre alrededor de 40 países señalados por facilitar el transbordo de mercancías de origen chino hacia territorio estadounidense, una práctica que, de acuerdo con la Casa Blanca, permitiría a empresas evitar el pago de los aranceles correspondientes.
El señalamiento forma parte de un informe elaborado por el gobierno del presidente Donald Trump, en el que Washington acusa a China de utilizar terceros países para modificar parcialmente, reenvasar, etiquetar o documentar mercancías antes de enviarlas a Estados Unidos. El objetivo, según el documento, sería que los productos fueran considerados originarios de un país distinto a China y, con ello, pudieran beneficiarse de aranceles más bajos.
La Casa Blanca sostiene que China comenzó a recurrir con mayor intensidad a este mecanismo después de los aranceles impuestos por Estados Unidos en 2018. Las mercancías serían trasladadas a diferentes países, incluido México, donde podrían recibir procesos limitados de empaquetado o ensamblaje antes de continuar su camino hacia el mercado estadounidense.
Washington considera que esta práctica constituye una forma de evasión arancelaria, particularmente cuando no existe una transformación sustancial de las mercancías que justifique un cambio en su país de origen.
México aparece entre los principales puntos de tránsito
El informe identifica a aproximadamente 40 países y regiones como zonas de alto riesgo de reenvío, entre ellos México, Canadá, la Unión Europea, India, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Vietnam. La Casa Blanca reconoce que estos países mantienen importantes flujos comerciales legítimos con China, pero sostiene que algunas de sus cadenas de producción y redes logísticas podrían ser utilizadas para triangular mercancías.
Uno de los datos destacados por el gobierno estadounidense es una estimación de aproximadamente 67 mil millones de dólares en mercancías que durante 2025 habrían sido reenviadas desde China a través de México, India y Vietnam con destino a Estados Unidos. De acuerdo con esa metodología, las operaciones podrían haber representado alrededor de 28 mil millones de dólares en ingresos arancelarios que dejaron de recaudarse.
Sin embargo, el propio análisis distingue entre el comercio legítimo y las operaciones que podrían constituir transbordo ilegal. El hecho de que una mercancía china pase por México no significa por sí mismo que exista una infracción; el problema surge cuando se modifica o declara falsamente su origen con la intención de evitar los aranceles aplicables.
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