Un estudio reciente revela que el exceso de peso podría estar relacionado con hasta el 11.5 % de los casos de cáncer, superando las estimaciones previas.
El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal, de mama y de hígado, entre otros. Investigaciones anteriores estimaban que entre el 2 % y el 8 % de los casos de cáncer se atribuían al exceso de peso. Sin embargo, un nuevo estudio liderado por Hermann Brenner, del Centro Alemán de Investigación Oncológica (DKFZ), indica que hasta el 11.5 % de los casos podrían estar relacionados con la adiposidad.
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¿Por qué se subestimaba el riesgo?
Los estudios previos usaban el Índice de Masa Corporal (IMC) para medir el sobrepeso, pero este indicador no distingue entre grasa y músculo ni refleja cómo se distribuye la grasa en el cuerpo. El equipo del DKFZ incorporó además el perímetro de cintura y la relación cintura-cadera, factores clave para entender el riesgo real.
La grasa abdominal y su papel en el cáncer
La grasa acumulada en el abdomen no es solo un depósito de calorías, sino que genera un estado inflamatorio crónico. Según el epidemiólogo Michael Leitzmann, esta grasa libera adipocinas que afectan procesos metabólicos como el crecimiento celular y la inhibición de la muerte celular programada, mecanismos que pueden favorecer la aparición y crecimiento de tumores.
Metodología para evitar sesgos
Para evitar que la pérdida de peso causada por el cáncer afectara los resultados, el estudio consideró solo los casos diagnosticados siete años después del inicio del seguimiento. Así, se analizaron datos de 458,543 personas durante 12 años, registrando 50,000 nuevos casos de cáncer.
Diferencias entre mujeres y hombres
El estudio sugiere que el riesgo asociado al sobrepeso es mayor en mujeres, especialmente por cánceres hormonales como el de mama, útero y ovario. El exceso de grasa abdominal eleva los niveles de estrógeno, lo que podría explicar esta diferencia, aunque se requieren más investigaciones para confirmarlo.
Prevención como clave
Leitzmann destaca que estos hallazgos refuerzan la importancia de prevenir la obesidad para reducir el riesgo de cáncer. “Con la prevención de la obesidad, podremos contribuir en mayor medida a la prevención del cáncer de lo que se había supuesto hasta ahora”, concluye.








