La automotriz china BYD prepara una de sus apuestas más ambiciosas para el mercado mexicano: el despliegue de una red de estaciones de carga ultrarrápida que permitirá reducir drásticamente el tiempo necesario para recargar vehículos eléctricos.
La estrategia busca resolver uno de los principales retos que enfrenta la movilidad eléctrica en el país: la larga espera para recuperar la autonomía de las baterías.
Te puede interesar:
Estados Unidos volverá a recibir ganado mexicano
Para ello, la empresa comenzará este mismo año la instalación de alrededor de 100 estaciones de carga, las cuales estarán listas antes de la llegada de los nuevos modelos compatibles con su tecnología Flash Charging.
Una carga de hasta 97% en menos de 10 minutos
La nueva plataforma fue desarrollada por BYD junto con la segunda generación de su Blade Battery 2.0, una batería diseñada para soportar potencias de carga mucho mayores que las actuales.
Gracias a esta combinación, los vehículos compatibles podrán pasar del 10 al 70% de batería en apenas cinco minutos, mientras que una recarga del 10 al 97% podrá completarse en aproximadamente nueve minutos.
Con ello, la compañía busca acercar la experiencia de recargar un vehículo eléctrico al tiempo que normalmente toma llenar el tanque de gasolina.
La infraestructura llegará antes que los nuevos vehículos
Aunque las estaciones comenzarán a instalarse durante este año, los modelos que actualmente comercializa BYD en México todavía no podrán aprovechar al máximo esta tecnología.
Vehículos como el Dolphin Mini podrán utilizar los nuevos cargadores gracias a que comparten el estándar de conexión GBT, pero sus baterías limitarán la velocidad máxima de recarga.
Aun así, los tiempos mejorarán de manera importante.
De acuerdo con Arturo Gutiérrez, director de la Red de Distribuidores de BYD México, un vehículo que hoy requiere cerca de 40 minutos para una carga rápida podría reducir ese tiempo a entre 25 y 30 minutos utilizando la nueva infraestructura.
Los beneficios completos llegarán conforme la marca incorpore al mercado mexicano una nueva generación de vehículos desarrollados específicamente para la arquitectura Flash Charging.
¿Dónde estarán los cargadores?
BYD prevé instalar cerca de 100 estaciones distribuidas en distintos puntos del país.
Las ubicaciones incluirán agencias de la marca, corredores carreteros, hoteles, centros comerciales y otros espacios estratégicos.
Cada estación contará con dos puntos de carga y el despliegue comenzará en las principales ciudades de México antes de extenderse hacia las carreteras.
Una inversión millonaria
Para hacer posible esta tecnología será necesario adaptar parte de la infraestructura eléctrica existente.
La empresa explicó que cada estación requerirá transformadores especiales capaces de suministrar la potencia necesaria para alimentar los cargadores de nueva generación.
Solo el hardware de cada instalación representa una inversión cercana a 4 millones de pesos, cifra a la que todavía deben sumarse las obras civiles, adecuaciones eléctricas y el costo del terreno.
BYD apuesta por su propio desarrollo tecnológico
Uno de los factores que, según la compañía, le permite avanzar con rapidez es que fabrica internamente gran parte de los componentes de sus vehículos.
Además de producir las baterías Blade, también desarrolla motores eléctricos, sistemas electrónicos y otros elementos clave de la cadena de suministro.
Esta integración, asegura la empresa, facilita la incorporación de nuevas tecnologías y permitirá ofrecer en México una de las primeras redes de cargadores ultrarrápidos de nivel megawatt, en un mercado donde la infraestructura pública sigue concentrándose principalmente en estaciones de menor potencia.
Con esta estrategia, BYD busca acelerar la adopción del automóvil eléctrico y reducir una de las principales preocupaciones de los conductores: el tiempo de espera para volver a poner el vehículo en marcha.








