El fenómeno registrado el pasado 25 de mayo en la comunidad de El Salitre, Michoacán, no corresponde al surgimiento de un volcán ni a la presencia de un géiser, sino a manifestaciones hidrotermales provocadas por la circulación de fluidos calientes en el subsuelo, concluyeron especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
Para investigar el origen del fenómeno, un grupo de especialistas acudió a la zona el 27 de mayo en coordinación con personal del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y autoridades de Protección Civil de los distintos niveles de gobierno.
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Tras realizar recorridos de campo y recolectar muestras, las expertas determinaron que las evidencias observadas corresponden a pozos y manifestaciones hidrotermales superficiales vinculadas con el ascenso natural de fluidos calientes a través de fracturas geológicas.
Ruth Esther Villanueva Estrada, investigadora de la Unidad Michoacán del Instituto de Geofísica de la UNAM y especialista en geotermia, explicó que durante la inspección se detectaron emisiones de vapor, agua caliente, gases y lodo emergiendo desde el subsuelo.
La especialista aclaró que las características observadas son incompatibles con las de un géiser, ya que este tipo de fenómenos requiere acumulación de presión en cavidades subterráneas para expulsar agua y vapor de manera intermitente. Asimismo, descartó la presencia de magma ascendiendo hacia la superficie, por lo que no existe evidencia de actividad volcánica reciente.
Detectan 11 pozas de lodo
Durante los trabajos de inspección fueron identificadas 11 pozas de lodo, tres de ellas dentro de la vivienda donde inicialmente se reportó el fenómeno y otras ocho en terrenos cercanos.
Las mediciones realizadas revelaron temperaturas de hasta 86 grados Celsius en algunos puntos, además de concentraciones bajas de gases como dióxido de carbono, amoniaco y sulfuro de hidrógeno.
Relación con la falla de Ixtlán
De acuerdo con los especialistas, la comunidad de El Salitre se ubica sobre la falla de Ixtlán, una estructura geológica que favorece el movimiento de fluidos calientes desde zonas profundas hacia la superficie.
Este tipo de actividad ya había sido documentada en 2017, cuando aparecieron diversos pozos alineados con el mismo sistema de fallas. La distribución de los nuevos pozos detectados este año coincide con los registros anteriores, lo que fortalece la hipótesis de que se trata de un proceso hidrotermal propio de la región.
Villanueva Estrada recordó que Michoacán forma parte de la Faja Volcánica Transmexicana, una de las zonas geológicamente más activas del país.
Una región con larga historia geotérmica
Ixtlán de los Hervores es conocida desde hace más de un siglo por su intensa actividad geotérmica. Existen registros científicos desde 1906 que documentan cientos de manifestaciones hidrotermales entre Ixtlán y El Salitre.
Durante la década de 1950, la Comisión Federal de Electricidad perforó diversos pozos exploratorios en la zona. Uno de ellos dio origen al famoso Géiser de Ixtlán, atractivo turístico que mantuvo actividad intermitente durante varias décadas.
Estudios geológicos y geoquímicos realizados en la región han identificado temperaturas profundas que oscilan entre los 125 y 225 grados Celsius, así como estructuras tectónicas que facilitan el ascenso de fluidos calientes. Además, existen antecedentes de explosiones de lodo y agua caliente registradas en años recientes.
Recomiendan mantener medidas preventivas
Las especialistas señalaron que este tipo de fenómenos podrían repetirse en el futuro debido a las características geológicas de la región, por lo que consideraron fundamental que la población cuente con planes de prevención y protocolos de actuación.
Entre las recomendaciones emitidas se encuentran vigilar posibles grietas o deformaciones en el terreno, evitar acercarse a zonas con vapor o altas temperaturas, no introducir objetos en los pozos y mantener alejados a niños y mascotas.
Asimismo, exhortaron a la población a reportar cualquier anomalía a las autoridades municipales y seguir únicamente la información oficial emitida por Protección Civil y organismos especializados.
Para la comunidad científica, este fenómeno representa una valiosa oportunidad para profundizar en el estudio de los sistemas hidrotermales activos de México y fortalecer las estrategias de identificación y prevención de riesgos en zonas habitadas.








