Ciudad de México a 5 de abril de 2026. Como parte de la política de justicia social y reparación histórica a los pueblos indígenas y afromexicanos, el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, impulsa la construcción de 5 nuevos Planes de Justicia y Desarrollo Regional para atender de manera integral las demandas de los pueblos indígenas y afromexicanos sobre sus tierras, territorios, agua, lengua y cultura, gobierno tradicional y bienestar común.
Estos nuevos Planes de Justicia y de Desarrollo: Plan de Justicia del Pueblo P’urhépecha, Plan de Justicia de los Pueblos Mazahua, Otomí y Matlatzinca o Pirinda del Oriente de Michoacán; Plan de Justicia del Pueblo Nahua de la Costa de Michoacán; Plan de Justicia y Desarrollo Regional del Pueblo Afromexicano de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca y el Plan de Justicia de la Montaña de Guerrero, son el nuevo instrumento de la política pública para dar atención a los pueblos del México profundo.
Y se incorporan como prioridad estratégica orientada a transformar las condiciones de vida de las regiones históricamente más rezagadas del país, los cuales brindan cobertura a los Pueblos Indígenas P’urhépecha, Nahua, Mazahua, Otomí y Matlatzinca o Pirinda del estado de Michoacán, así como al Pueblo Afromexicano de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca y a los pueblos indígenas de la montaña de Guerrero.
Estas acciones se enmarcan en el cumplimiento del Artículo 2° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que establece la obligación del Estado de impulsar el desarrollo comunitario y regional de los pueblos y comunidades indígenas, reconociendo su carácter de sujetos de derecho público y garantizando su participación directa en la toma de decisiones en el ejercicio de la libre determinación y la autonomía de los pueblos indígenas.
A través del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), el Gobierno de México articula estos planes bajo un enfoque integral, participativo e intercultural, que coloca en el centro a las comunidades, sus asambleas y sus formas propias de organización. En el caso de Michoacán, los planes forman parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, mediante el cual se atiende de manera integral a toda la población indígena del estado.
Por su parte, el Plan de Justicia y Desarrollo Regional del Pueblo Afromexicano de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca representa un avance histórico en el reconocimiento y atención de los derechos del pueblo afromexicano, mediante acciones que fortalecen su identidad, territorio y desarrollo comunitario.
En tanto, el Plan de Justicia de la Montaña de Guerrero consolida una ruta de atención prioritaria basada en la organización comunitaria, las asambleas y la ejecución directa de obras por parte de los pueblos, con el propósito de cerrar brechas de desigualdad histórica y garantizar condiciones dignas de vida.
A nivel nacional, el Gobierno de México impulsa actualmente 21 Planes de Justicia y Desarrollo Regional, como parte de una estrategia integral para saldar la deuda histórica con los pueblos indígenas y afromexicanos, bajo el principio de que “por el bien de todos, primero los pobres”.
Con estos avances, el Gobierno de México reafirma su compromiso de construir un país más justo e incluyente, donde los pueblos indígenas y afromexicanos sean protagonistas de su propio desarrollo, con pleno reconocimiento de sus derechos, territorios y formas de organización.








