
La columna vertebral es el eje estructural del cuerpo. Sostiene el peso, permite el movimiento y protege la médula espinal. Sin embargo, ciertos hábitos cotidianos pueden deteriorarla poco a poco y provocar dolor crónico.
Uno de los principales enemigos es la mala postura, especialmente al pasar largas horas frente a la computadora o usando el celular. Inclinar constantemente la cabeza hacia adelante aumenta la presión sobre las vértebras cervicales.
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El sedentarismo también debilita los músculos que sostienen la espalda. Cuando el abdomen y la zona lumbar pierden fuerza, la columna soporta más carga de la necesaria.
Cargar objetos pesados de manera incorrecta, dormir en colchones inadecuados y usar zapatos sin buen soporte son otros factores que aceleran el desgaste. Además, el sobrepeso incrementa la presión sobre las vértebras y los discos intervertebrales.
Para prevenir el deterioro de la columna, especialistas recomiendan:
- Mantener una postura correcta al sentarse y al estar de pie.
- Realizar actividad física que fortalezca el core y la espalda.
- Levantar peso flexionando las rodillas, no la espalda.
- Evitar permanecer muchas horas en la misma posición.
- Mantener un peso saludable.
- Dormir en una superficie firme y adecuada.
Cuidar la columna no solo previene dolor, también reduce el riesgo de hernias discales, contracturas y limitaciones de movilidad.
Especialistas en salud y ciencia destacan que pequeños cambios diarios pueden marcar una gran diferencia en la salud de la espalda a largo plazo.
