Volkswagen anunció un recorte de hasta el 50% en su gama de modelos y una reducción adicional en su capacidad de producción, como parte de una reestructuración profunda tras la reunión de su consejo de supervisión.
Reducción de modelos y producción
El fabricante europeo líder informó que la gama de modelos se limitará gradualmente a las áreas de mercado más rentables. La capacidad de producción se ajustará a 9 millones de vehículos anuales, una disminución respecto a niveles anteriores.
Impacto laboral y protestas
Fuentes señalan que el CEO Oliver Blume contempla recortar hasta 100,000 empleos y cerrar cuatro plantas en Alemania. Esta medida generó protestas masivas en todas las fábricas del país, con trabajadores manifestándose en Wolfsburgo, sede central de la empresa.
Los empleados expresaron su rechazo con silbatos, banderas sindicales y consignas como gemeinsam stark (“fuertes juntos”). El sindicato IG Metall reportó alrededor de 400 manifestantes solo en Wolfsburgo, y advirtió sobre un posible “conflicto grave” con la empresa.
Contexto y desafíos
Volkswagen enfrenta presiones por costos elevados, exceso de capacidad en Alemania, competencia china y aranceles en Estados Unidos. Estas circunstancias obligan a replantear un modelo de negocio que ha sido exitoso durante décadas.
La presidenta del comité de empresa, Daniela Cavallo, destacó que los trabajadores no son responsables de la crisis y que existe un sentimiento de incertidumbre en las instalaciones de la compañía.
Un portavoz de Volkswagen comentó que la empresa comparte las preocupaciones del personal, pero busca fortalecer su competitividad reduciendo la complejidad y enfocándose en tecnología.








