Después de más de un año de restricciones sanitarias, Estados Unidos volverá a permitir la importación de ganado procedente de México, una decisión que busca aliviar la presión sobre el mercado de la carne y reducir el impacto económico generado por la suspensión comercial.
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) comenzará a reabrir de forma gradual algunos cruces fronterizos para el ingreso de ganado mexicano.
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La reapertura será gradual
Según el reporte, que cita declaraciones de la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, el primer punto de ingreso que volverá a operar será el puerto fronterizo de Douglas, Arizona, cuya reapertura está prevista dentro de aproximadamente 30 días.
Posteriormente, las autoridades estadounidenses contemplan habilitar otros dos cruces ubicados en Nuevo México, como parte del proceso de normalización del comercio ganadero entre ambos países.
¿Por qué se suspendieron las importaciones?
Estados Unidos decidió cerrar su frontera al ganado mexicano hace más de un año para evitar la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo, un parásito que representa una amenaza para la salud del ganado.
La plaga avanzó desde Centroamérica hacia el norte del continente y, durante este año, también fue detectada en explotaciones ganaderas de Texas y Nuevo México, lo que incrementó la preocupación de las autoridades sanitarias.
El cierre también afectó el precio de la carne
La suspensión de las importaciones redujo la disponibilidad de ganado para el mercado estadounidense, situación que contribuyó a que el precio de la carne de res alcanzara niveles históricamente altos.
Este incremento afectó directamente a consumidores y productores, además de aumentar la presión sobre el gobierno del presidente Donald Trump para buscar alternativas que ayudaran a estabilizar los precios.
¿Por qué comenzarán por Arizona?
Especialistas consideran que los cruces de Arizona y Nuevo México representan un menor riesgo sanitario debido a que se encuentran más alejados de las zonas donde se han registrado casos del gusano barrenador en territorio mexicano.
Por esa razón, las autoridades estadounidenses optaron por iniciar la reapertura en esos puntos antes de evaluar la posibilidad de restablecer las operaciones en Texas.
Texas mantiene vigilancia
A principios de junio, autoridades texanas informaron sobre la localización de una mosca sospechosa de estar relacionada con el gusano barrenador en el sur del estado.
El ejemplar fue enviado a un laboratorio especializado para realizar los análisis correspondientes, mientras continúan las acciones de vigilancia sanitaria con el objetivo de evitar la propagación de esta plaga que afecta al sector pecuario.








