El Senado aprobó una reforma constitucional que incorpora la intervención extranjera como causal para anular elecciones federales y estatales. La iniciativa, respaldada por Morena y sus aliados, fue enviada a los congresos locales para su ratificación.
Durante la madrugada, el Senado de la República avaló la reforma con 85 votos a favor y 42 en contra. A pesar de la ausencia de algunos legisladores, incluidos dos de Morena, el bloque oficialista logró la mayoría calificada necesaria para aprobar la minuta, que ahora debe ser aprobada por 17 legislaturas locales.
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Origen y alcance de la reforma
La propuesta surgió de una iniciativa del coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal. Sin embargo, no podrá aplicarse en las elecciones de 2027, ya que Monreal retiró la legislación secundaria correspondiente.
El dictamen destaca que las causales actuales para anular elecciones están diseñadas para conductas internas, como el gasto indebido o la cobertura mediática. La reforma busca atender nuevas formas de injerencia extranjera, como la manipulación digital, el financiamiento opaco, ciberataques y campañas de desinformación.
Debate y opiniones encontradas
Senadores de oposición calificaron la redacción de la reforma como ambigua y susceptible de uso discrecional. La priísta Carolina Viggiano advirtió que podría servir para cuestionar resultados electorales y sembrar dudas.
Por su parte, Óscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, defendió la reforma como un acto democrático y patriótico para proteger la soberanía y evitar influencias externas disfrazadas de asociaciones civiles o campañas de opinión.
Manuel Huerta Ladrón de Guevara, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, aclaró que la nulidad no será automática ni discrecional, sino que requerirá pruebas objetivas de la intervención y su gravedad.
Desde Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colisio Riojas reconoció el riesgo real de injerencia extranjera, pero advirtió que la causal podría aplicarse sin criterios claros, dificultando la identificación de responsables.
La senadora del PAN, Guadalupe Murguía, también criticó la ambigüedad y la falta de plazos para que las entidades adapten su regulación, además de señalar riesgos para la libertad de expresión de organismos internacionales.
Defensa de la reforma y contexto histórico
La senadora del PT, Geovanna Bañuelos de la Torre, resaltó que la reforma representa una definición histórica ante una realidad global que afecta a todas las democracias.
Juan Carlos Loera de la Rosa, de Morena, recordó casos de injerencia extranjera en México y América Latina, como el financiamiento de Odebrecht y apoyos políticos internacionales, para justificar la necesidad de proteger la soberanía nacional.
Cynthia López Castro, también de Morena, mencionó que países como Estados Unidos cuentan con leyes similares para prohibir la injerencia extranjera y afirmó que defenderán la soberanía nacional con esta reforma constitucional.








