No hay qué comer pato laqueado, puede provocar indigestión

No hay qué comer pato laqueado, puede provocar indigestión

 · noviembre 11, 2021 10:38 am

Murilo Kuschick[1]

 

El restaurante Hunan que se encuentra en la calle de  Reforma en Lomas de Chapultepec  sirve comida china,  tiene platillos que van de los seiscientos pesos,  hasta los mil pesos.

Ahí puedes degustar laminillas de pato ahumado, salteados en vino de arroz con jengibre y cebollín, camarones y callo de hacha con vegetales frescos en salsa de frijol, y selecta carne de cordero con cebollín y salsa picante.

Esta extravagante cena, que fue  regada con algún buen vino francés el 10 de octubre por el exdirector de Petróleos Mexicanos, Emilio Lozoya, quien fuera extraditado de España poco más de un año y que obtuviera la calidad de testigo protegido por parte de la Fiscalía General de la República, sin embargo, hizo quedar en ridículo todo el aparato de justicia mexicano, ya que había ofrecido escasas pruebas de sus acciones y de sus actos de corrupción con la empresa constructora  brasileña Odebrecht de la cual obtuvo  sobornos hasta la cantidad de diez millones de dólares, así como había participado en el soborno de  diputados y senadores del PAN que habían recibido  sendas cantidades de dinero por apoyar a la reforma Energética del 2013, entre ellos el excandidato a la presidencia del PAN Ricardo Anaya.

Empero, Lozoya había intentado posiblemente ganar tiempo y  así llegar a un acuerdo  de reparación del daño como lo hizo el dueño de Altos Hornos de México Carlos Ancira  por la venta de la planta de Agro Nitrogenados por la cual recibió más de 200 millones de dólares, dinero que ahora tendrá que devolver, empero, ha intentado  diferir el reembolso de dicha cantidad.

Ahora, Lozoya ya no cena en el Hunan, sino hace una semana lo hace en el Reclusorio Norte en Cuautepec en la alcaldía Gustavo A. Madero, tal  situación su encarcelamiento deriva tanto de la condena generalizada de la opinión pública por sus desplantes y por la forma en que había obviado a la justicia y principalmente porque dicha situación lea molestó al presidente de la República que nunca ha pisado este tipo de restaurantes y se sintió ofendido  no tanto por la falta de informes y denuncias por parte de Lozoya, sino por el hecho y la ostentación que implicó este acto del exdirector general de PEMEX, pues según las estrictas reglas morales y de conducta (la cartilla moral) que sigue  López Obrador esta es una falta imperdonable la ostentación y el lujo que Lozoya ha mostrado en su actuar, pues no sólo es sino, su jefe Peña Nieto ya había sido amonestado al  aceptar la invitación y haber asistido a la boda de Mar Collado, hija del abogado Juan Collado quien a lo postre fue encarcelado en el mismo Reclusorio Norte acusado de lavado de dinero, este ex abogado del presidente Salinas de Gortari, además ahí se encontraba junto a Peña Nieto  Carlos Romero Deschamps ex líder de Sindicato de los Trabajadores de Pemex quien fue obligado a renunciar a  tan distinguido nombramiento y optar por la jubilación  bajo la amenaza de dar con sus huesos a algún reclusorio, por lo tanto el asistir  a restaurantes caros y con comida exótica que en su menú ofrezca viandas que ofendan los gustos simples del presidente López Obrador genera la posibilidad de que caigas en desgracia. Ahora bien el  hecho de que alguien quiera gastar sus caudales en fiestas e invitar a sus amigos en rituales que tiene un sentido político que es muy conocido por la élite política mexicana, ya que sirve fundamentalmente para estrechar los lazos, las alianzas al mismo tiempo que muestra su poderío, su abundancia (la que se merecía la exesposa de César Duarte, gobernador de Vera Cruz que con su buen comportamiento piensa dejar el mismo reclusorio Norte en el  que ahora abriga Emilio Lozoya).

Nuestra intención no es ni criticar ni tampoco asumir como válida la conducta de los miembros de la acaudalada comunidad política del país que según el presidente ofende al pueblo por ostentar su riqueza, ya que no existe ninguna ley que impida que  las personas realicen este tipo de actividades (bodas, fiestas y reuniones de distinto tipo), pues si esta ostentación es fruto de la corrupción, este tipo de actividades es un indico a más para que tanto la Fiscalía como Santiago Nieto los persiga por defraudación fiscal; empero como el directos de la Unidad de Investigación Financiera (UIF) va a perseguir este tipo de  presuntos delitos si él mismo ha incurrido en esta práctica que parece ser generalizada entre funcionarios y políticos de realizar bodas fastuosas para mostrar no sólo la felicidad  que los embriaga, por casarse o casar a sus vástagos, sino mostrar a propios o extraños, su nivel de vida que pese a la austeridad república que ha impuesto el presidente su actual jefe pueden no sólo llevar a cabo estas costosas celebraciones, sino de alguna manera, sino traicionar y retar al Jefe Máximo que come tamales de Chipilín, bebe agua de horchata y jamás ha tomado Moet y Chandon, por lo tanto si por una cena Emilio Lozoya fue a cenar sándwiches de jamón que le pasará a Santiago Nieto que no sólo se casó a escondidas, sino que ahora duerme con el enemigo pues contrajo matrimonio con una consejera electoral (Carla Humprey Jordan) que pertenecía al grupo de influencia del expresidente Felipe Calderón, ya que fue casada con su secretario particular Roberto Gil Zuarth, sin que le neguemos los méritos a esta distinguida abogada, quien finalmente ha representado al PAN tanto en el Instituto Electoral del Distrito Federal, como ahora en el Instituto Federal Electoral (INE), lo que muestra que las diatribas y las recriminaciones diarias de López Obrador, son vistas por los funcionarios que lo acompañan en el poder como puro teatro, pantomima y espectáculo político encaminado para la diversión de las masas, ya que tanto Santiago Nieto el zar de la anticorrupción, así como su antiguo vocero César Yañez han mostrado que es más importante comer langosta, caviar,  esfera de carpaccio con aguacate y tártara de atún, ravioles rellenos de queso brie, con sorbete de limón y para finalizar robalo crujiente y asado de tira, como postre se sirvió macarroni de chilacayote todo esto regado con vinos y champan francés,  y qué  mostrar su actual status social es más importante, pese a que su jefe todos los días pregone que “No somos Iguales” o cómo mostró el diputado Óscar Cantón Zetina al increpar al  consejero presidente del INE, al cual ya le bajaron el 40% de su sueldo, por lo tanto los chairos no resisten a los encantos y coquetean y hasta se casan con las fifís en bodas de rompe y rasga, así que no sólo es culpable Emilio Lozoya, Rosario Robles, sino que varios miembros del equipo de López Obrador son encantados por los cantos de sirenas y como los generales de la Revolución buscan emparentar con aquellos que antes fueron sus enemigos.

[1] Profesor-Investigador, Departamento de Sociología, UAM-Azcapotzalco, [email protected]