El tercer Informe de Gobierno de los elefantes a los mamuts

El tercer Informe de Gobierno de los elefantes a los mamuts

 · septiembre 13, 2021 5:25 pm

Murilo Kuschick

En una ceremonia un tanto cuanto parca que muestra las diferencias entre el actual gobierno y los anteriores, Andrés Manuel López Obrador presentó su Tercer Informe de Gobierno teniendo a su lado Beatriz Gutiérrez Müller, su esposa y poco más de treinta miembros de su gabinete.

Después de los honores a la Bandera en poco más de una hora el primero de septiembre hizo un recuento de sus actividades mostrando nada distinto de aquellos informes qué mañana a mañana presenta en sus conferencias matutinas, sin pompa ni circunstancia se dio esta presentación en donde el presidente hizo gala de su falsa modestia y ve logros en donde nadie lo ve, avances en donde otros ven retrocesos; por lo tanto nada distinto de lo que tanto en la teoría como la práctica lo han seguido tantos presidentes anteriores; empero, el gobierno de López Obrador y su 4T había pronosticado  un cambio de régimen una  total transformación y la edificación de una nueva sociedad, cosa que dista mucha de haber ocurrido ya que encontramos muchos vicios del pasado así como conductas, principalmente entre sus allegados y  guardia palaciega, y la contumaz conducta y el intento de mostrarse por lo menos en el discurso y en la retórica como el ensamblador de una nueva economía y una nueva moral que a base de un catecismo en su púlpito nos manda sus lecciones y sermones.

En el discurso presidencial la economía, el desempleo, la inseguridad, la pandemia han sido pequeños accidentes en la jornada triunfal que hasta ahora se ha vivido y en lo que falta para completar su hazaña transformadora y en la posibilidad de que como ahora el país cambie ya que el presidente comienza la seis de la mañana su jornada y que su voluntarismo  se ve premiado  pese a que la tarca realidad no se transforma pese a la sus buenas intenciones; por lo tanto con números alegres y discursos agresivos en contra de sus adversarios de siempre pese a mantener un alto nivel de popularidad situación que ha compartido con otros presidentes del pasado, aun cuando no sea muy superior pese a que  muchos de ellos  con algunas excepciones salieron victoriosos en las elecciones intermedias de su gobierno. 

Podemos encontrar algunos logros en su gobierno como lo que él mismo apunta: el monto de las reservas de los trabajadores (algo que no se le puede atribuir, ya que el gobierno de Biden ha aumentado considerablemente los apoyos del gobierno a los trabajadores), el crecimiento de los salarios mínimos, la estabilidad cambiaria y el nivel de las reservas internacionales. Pese a que había pronósticos que anticipaban catástrofes en el ámbito de la economía muy probablemente por la ortodoxia economía que ha prevalecido en su gobierno siendo más conservador que los gobiernos anteriores, ya que no ha aumentado la deuda externa del gobierno y ha pretendido utilizar préstamos del  Fondo Monetario Internacional, 12 mil millones de dólares para pagar parte de la deuda externa.

Como podemos observar con excepción de Enrique Peña Nieto, los demás presidentes han tenido un nivel de popularidad no muy lejano al de López Obrador, por lo tanto  si bien sus números sean un tanto cuanto espectaculares encontramos que a mitad de sexenio los presidentes gozan, casi de la misma manera que López Obrador con la aprobación de la opinión pública, y pese a sus errores y aciertos, el juicio hacia a ellos no suele ser  muy severo, aun cuando ellos suelen ser muy triunfalistas y se adjudican éxitos que en realidad no tienen.

Por lo tanto, parece que López Obardor ya tiene ganas de bajarse del caballo  y considera que  su labor  si bien no ha concluido del todo una gran parte de sus promesas de campaña  se han  cumplido, aun cuando la vacunación no llega a si fin, la violencia sigue incontrolable y como muchos gobiernos populistas, como ahora en el problema del gas, del huachicol de la distribución de medicinas ha intentado suplantar a la iniciativa privada y crear empresas públicas que se hagan cargo de la situación, ya en el pasado los gobiernos priistas intentaban generar paliativos que suplantaran las deficiencias del mercado y el Estado  creó empresas que como CFE, PEMEX y tantas otras que son ineficientes e ineficaces y pese a que  busquen representar el orgullo nacional muestran como en la controversia sobre  el uso de la “Jota” o de la “X” en México  ó Méjico la cual es una  discusión innecesaria.

Lo  más importante son los miles de millones de pesos del presupuesto que han sido aplicados  tanto en PEMEX como en CFE, así como en la obra de la Refinería de Tres Bocas, el aeropuerto Felipe Ángeles y en la construcción del Tren Maya, obras faraónicas que sólo cuando concluyan  podremos ver sus alcances y que los proyectos de la 4T  podrán producir frutos o sólo serán un espejismo a más y elefantes blancos que sólo fueron fruto de  una mente que quiso hacer florecer el desierto y sólo logró  metafóricamente  descubrir no a un elefante blanco, sino una serie de mamuts.

 Profesor-Investigador, Departamento de Sociología, UAM-Azcapotzalco, [email protected]