• Mucho se ha especulado sobre el futuro de la corona británica en los últimos años, si bien la reina Isabel se ha convertido en la monarca más longeva del Reino Unido, su avanzada edad y sus problemas de salud comienzan a preocupar al Palacio de Buckingham y al pueblo de Inglaterra.

Desde hace más de una década se habla de la llegada del príncipe Carlos al trono, así como también de la eventual coronación del príncipe William, sin embargo parece que pese a los múltiples esfuerzos por ganarse el cariño de los británicos y sus actos oficiales, ninguno de los dos logra convencer a la actual reina, pero alguien sí lo ha hecho y en un tiempo récord. Hablamos del príncipe George.

Por increíble que parezca George de Cambridge, de apenas nueve años, se perfila como el favorito, pues ha mostrado tener carisma, factor clave para desempeñar su rol, así como también ha demostrado estar a la altura en los eventos públicos de los que es parte. Evidentemente sus padres, los duques de Cambridge se han enfocado en su educación real.

Desde hace un año, el pequeño príncipe se ha adaptado a las costumbres de los adultos con los que convive, por más mínimas que estas parezcan. Comenzando con la vestimenta formal que comienza a utilizar en eventos públicos luego de haber dejado los pantalones cortos hace un año.

La imagen que ha proyectado el hijo del príncipe William y Kate Middleton es el de un verdadero Jefe de Estado con carácter, atento y disciplinado, pero sin dejar de ser un niño que aún continúa aprendiendo, lo que le ha dado la oportunidad de que los británicos aplaudan sus esfuerzos y no sean tan exigentes con él.

Durante el Jubileo de Platino de la reina Isabel, el príncipe George dio muestra de su comportamiento y el liderazgo que mantiene ante sus pequeños hermanos, el príncipe Louis y la princesa Charlotte, quienes lo siguen como una figura de autoridad pero sin esa presión que ejercen los demás miembros de la monarquía.

La personalidad de George de Cambridge también ha sido un punto a su favor para que la monarca piense en él como un buen candidato a rey, pues tiene afición por la naturaleza y los animales, además es un apasionado de la cocina, saliéndose un poco de la caja del rugby y la equitación que ha estado presente por años en la corona inglesa, pero manteniéndose fiel a las costumbres.

Tanto la reina Isabel como el pueblo inglés confían el futuro de la monarquía en el príncipe George esperando que cuando llegue al trono y se proclame rey pueda devolverle la paz a la corona y enterrar todos los escándalos que vive actualmente Inglaterra y de los que han sido parte sus abuelos, padres y tíos.